Nos equivocamos al pensar que el amor nace de una larga camaradería y de perseverante enamoramiento.
El amor es el renuevo y el vástago de la afinidad espiritual, y a menos que se cree esa afinidad en un momento dado, no se creará en años, ni en generaciones.
-Esta emoción que nos llena de temor y que nos estremece cuando traspasa nuestros corazones es la ley de la Naturaleza -respondí- que guía a la Luna alrededor de la Tierra, y al Sol alrededor de Dios.
Enseguida mi amada me puso una mano en la cabeza y me acarició el pelo.
Su rostro brillaba, y caían lágrimas de sus ojos, como gotas de roció en los pétalos de un lirio.

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