domingo, 23 de diciembre de 2018

El peregrino

Caer no teme quien en tierra yace; el que no tiene orgullo no se eleva; Jesús en el humilde se complace y, como guía a su mansión le lleva.
Con lo que Dios me da vivo contento, en estrechez lo mismo con holgura; por seguirte, 
señor, feliz me  siento bajo tu santa protección segura. Es peso la abundancia al peregrino, que le impide marchar con ligereza; será mejor con poco en el camino; luego tendrá la celestial riqueza.


[Beth].