lunes, 29 de enero de 2018

Imperfección natural

Un sacerdote estaba a cargo del jardín dentro de un famoso templo zen. se le había dado el trabajo porque amaba los arbustos, árboles y flores.  
Junto al templo había otro templo más pequeño donde vivía un viejo maestro. Un día, cuando el sacerdote esperaba a unos invitados importantes, tuvo especial cuidado en atender el jardín. Sacó las malezas, recortó los arbustos, rastrilló el musgo y pasó largo tiempo juntando meticulosamente y acomodando con cuidado todas las hojas secas. Mientras trabajaba, el viejo maestro lo miraba con interés desde el otro lado del muro que separaba los templos. Cuando terminó, el sacerdote se alejó   para admirar su trabajo.  
-¿No es hermoso? —le preguntó el viejo maestro. 
-Sí... —replicó el anciano —, pero le falta algo. Ayúdame a pasar sobre este muro y lo arreglaré por ti —luego de dudarlo, el sacerdote levantó al viejo y los ayudó a bajar. 
Lentamente, el maestro caminó hacia el árbol cerca del centro del jardín, lo tomó por el tronco y lo sacudió. Las hojas llovieron sobre el jardín. 
-Ahí está... Ahora puedes llevarme de vuelta.

jueves, 25 de enero de 2018

 
Por todo lo que no es... Que hace que t o d o sea. 

(Sonrisas

  #silueta #cuarzos #colores #brazos-abiertos

lunes, 15 de enero de 2018

1819


Entonces me apresuraré a casarme con un marinero y mandarlo
[al mar,
porque una vida independiente es la vida que me agrada.
Pero de vez en cuando me gustará ver su cara,
porque siempre me parece que sonríe con gracia varonil,
con su frente tan noble y despejada, y sus ojos negros
[bondadosos,
oh mi corazón late cariñosamente por él siempre que está cerca.
Pero cuando dice: Adiós, amor mío, me voy a cruzar al mar, 
primero lloro porque se va, luego río porque soy libre.

Canción de la muchacha de Nantucket.

viernes, 5 de enero de 2018

Las siete palabras mágicas.


MUÉVETE
Mueve tu casa, tu cama, tu cuerpo.
Camina, sal por las montañas, sal de la rutina del trabajo, las relaciones y los patrones de vida. Cambia tu perspectiva. Acércate a aquellas personas con las que puedas ser auténtico y nutran tus sueños más locos. No necesitas mover montañas, trasladar una pequeña piedra puede hacer maravillas.

TOCA
Toca las partes que Amas de tu cuerpo.
Da abrazos en la panadería, en el parque, en las puertas de toda la ciudad. Besa a la gente en la mejilla. Acaricia a tu gato o tu perro un poco más. Saborea la sensación de un pañuelo de seda, de una pieza de madera, de las diferentes texturas. El musgo, las cortezas, las rocas y el agua. Mientras más lo hagas te sentirás más a gusto con el placer de tocar.

ESCUCHA
Siéntate en silencio y observa cuanto hay allí para ser escuchado.
Escucha a la gente, lo que realmente están diciendo. Escucha hasta la última nota de cada canción. Escucha tu voz interna, esa que solo escuchas cuando la confusión de cada día disminuye. Oye el susurro de las hojas, el llamado de las ranas, el crujido de la madera ardiendo en tu chimenea. Escucha con tu corazón y siempre escucha aquello que nunca es hablado.

SIENTE
El dolor, experimenta el gozo, hasta que sientas que vas a evaporarte. Permítete reír hasta que te duela, siente el amor desde lo más profundo de tu corazón. Ríndete a la sensualidad de la vida. Enójate y expresa tu furia, si es el caso, pero hazlo a solas. Si no sientes de verdad, no estás vivo.
CONFÍA
Tu sabes lo que necesitas saber. Detén tus dudas. Aquella cosquilla interna es tu más alta verdad y ella te servirá del mejor modo. Te arrepientes cuando desconoces o niegas tu intuición. Ten esto en cuenta: Finalmente, tú y sólo tú sabes lo que es mejor para ti. Si consumes, sin darte cuenta, todo tu día pintando, eso es lo que debes hacer. Si te encanta caminar al lado del océano, encuentra la forma de llegar allí. Si no confías completamente en ti, te conviertes en moho.
REÚNETE
Con los hombres y mujeres que Amas.
Toma el té acompañado, camina en compañía por el bosque, conversa y habla, lee en voz alta para otros.Celebra que tu cabello, tu piel, tu cuerpo y tus historias son diferentes a las de los otros y a su vez son completamente parecidas. Cocina y come en compañía.

RECIBE
Por una vez, deja de dar y dar y dar a todos menos a ti mismo.
Acepta los cumplidos con gracia. La voz que necesitas oír, el abrazo, ese momento para conversar, la comida en tu mesa, el dinero que necesitas, siempre serán suministrados. Ábrete a recibir, abre tus manos para que sean llenadas con abundancia. Recibe todas las cosas buenas que mereces y recuerda mostrar gratitud por tu vida.