domingo, 19 de noviembre de 2017

De Espíritu Libre

 No hay nada más subversivo para mentes estrechas que ver a alguien independiente, psicológicamente libre y con una pizca de locura simpática.
El derecho a s e r como eres, sin que te importe la aprobación de los demás.  
Esto es mal visto por el mandato del "qué dirán", porque entonces te desligarías del control social, del refuerzo y el beneplácito de tus iguales. Mucha independencia psicológica asusta a los que quieren ejercer dominio sobre nuestra mente y cuerpo.
¿Realmente crees que si lo demás te aplauden vas bien y si te abuchean vas mal?  
pues en realidad no es así.  
El que tiene la última palabra sobre tu comportamiento eres tú mismo.
Inspirate en tus modelos más preciados, haz un recuento de tus años de vida, de tus valores, toma la carta universal de los derechos humanos, tu ideología, tus principios más sentidos y sin el menor atisbo de violencia, envidia o venganza, decide qué hacer.  
Decide tú, con seriedad y a plena conciencia, y si recibes la rechifla de tu ambiente inmediato no te dejes apabullar.  
Si tu decisión es razonada y razonable, serás íntegro de pies a cabeza, así vayas en sentido contrario y te alejes del modelo de perfección que quieren venderte los "sabios en turno".
No te vendas por una lisonja, no te arrodilles para que te aprueben.  
Recuerda: la necesidad de aprobación es un esquema enfermizo que te quita autonomía y libertad interior. 
 
Sé tu mismo, los demás puestos están ocupados. 

No hay comentarios.: